Contrapesos institucionales y mediáticos obligan a Trump a justificar sus políticas sobre Irán y Minnesota
Según un ex primer ministro israelí, Naftali Bennett, Israel habría introducido de forma clandestina decenas de miles de terminales de Starlink en Irán con el objetivo de eludir las restricciones de internet y favorecer la organización de protestas durante los disturbios de enero.
Estas afirmaciones se realizaron en una cumbre internacional en Jerusalén, donde Bennett sostuvo que dichos dispositivos permitieron a los manifestantes coordinarse y difundir mensajes a través de redes sociales, con la intención de movilizar a la población contra el gobierno iraní.
La noticia recoge también la respuesta de Irán, que ha acusado en varias ocasiones a Israel y a Estados Unidos de utilizar tecnología y dispositivos de comunicación satelital para socavar la estabilidad del país.
Starlink, el servicio de internet por satélite de la empresa de Elon Musk, no cuenta con licencia oficial para operar en Irán, aunque su uso se ha mantenido parcialmente activo mediante terminales introducidas de forma irregular.
Durante los disturbios, el gobierno iraní habría bloqueado el acceso a internet para dificultar la coordinación de las protestas, medida que posteriormente se habría mantenido en el contexto de tensiones regionales y conflictos posteriores.
Bennett también vinculó estas acciones con una estrategia política más amplia de cara a futuras elecciones en Israel, proponiendo una alianza regional para contrarrestar la influencia del gobierno iraní.