Familias buscan a deportados en Venezuela tras terremotos y confusión en el sistema de registro
Tras los dos terremotos que sacudieron el litoral central venezolano, el sector de Playa Grande, en el estado La Guaira, quedó gravemente afectado, con edificios colapsados y una escena de devastación generalizada.
Entre los escombros no solo se encuentran pérdidas materiales y humanas, sino también numerosos animales domésticos que quedaron atrapados o deambulando sin rumbo.
Perros y gatos que antes formaban parte de la vida cotidiana de las familias ahora recorren las calles destruidas en busca de sus dueños, muchos de los cuales no sobrevivieron o se encuentran desaparecidos.El rescatista voluntario Tomás Rodríguez ha sido una de las figuras clave en las labores de emergencia en la zona.
Llegado desde Caracas, ha participado en el rescate de personas con vida, pero también ha asumido la atención de los animales afectados, a quienes considera víctimas igualmente importantes del desastre.Según su estimación, al menos unas decenas de mascotas han sido vistas vagando entre los restos de las edificaciones colapsadas.
Ante la magnitud de la emergencia, voluntarios, estudiantes de veterinaria y organizaciones locales han comenzado a coordinar esfuerzos para atender a los animales heridos, brindarles refugio temporal y buscarles nuevos hogares.Se ha habilitado de forma improvisada una vivienda que resistió el sismo para funcionar como centro de resguardo.
Las labores de rescate continúan de manera ininterrumpida, mientras los equipos trabajan tanto en la búsqueda de sobrevivientes humanos como en la protección de los animales afectados, considerados por los voluntarios como víctimas silenciosas de la tragedia.
Lectura completa en LaPatilla.com