Marina de Guatemala incauta 937 kilos de cocaína en el Pacífico y captura a dos tripulantes
Las investigaciones forenses sobre la masacre de cinco agentes de la Dirección Policial Antimaras y Pandillas contra el Crimen Organizado (Dipampco) en Honduras revelaron un alto nivel de violencia en el ataque ocurrido en el sector de Corinto, departamento de Cortés.
Según autoridades hondureñas, los policías participaban en un operativo contra una estructura vinculada al narcotráfico cuando fueron sorprendidos por hombres fuertemente armados que protegían al principal objetivo de la operación.Los agentes fueron superados en número, privados de libertad y posteriormente trasladados a una zona montañosa de Omoa, donde fueron ejecutados.
Los reportes de Medicina Forense indican que uno de los cuerpos tenía al menos 50 impactos de bala, mientras otro fue hallado desmembrado, decapitado y parcialmente quemado, lo que dificultó la identificación de las víctimas.
Las autoridades continúan realizando pruebas científicas y análisis de huellas dactilares en la morgue de San Pedro Sula para confirmar plenamente la identidad de todos los fallecidos.
Hasta ahora se identificó a Lester Josué Amador Herrera, Leonel Alejandro Valdez Núñez, Dailin Francisco Elvir Quintanilla, Nels Makley Eguigure Benavídez y Emerson Josué Canales Fúnez.Tras el caso, el gobierno hondureño suspendió temporalmente a mandos de la Dipampco mientras avanzan las investigaciones internas.
Las autoridades también mantienen coordinación con Guatemala debido a sospechas de que integrantes de la estructura criminal huyeron hacia territorio guatemalteco.En Puerto Barrios, Izabal, fueron capturados dos ciudadanos hondureños heridos de bala que podrían estar relacionados con el ataque.Además, las pesquisas apuntan a posibles vínculos entre el grupo criminal y el cartel Jalisco Nueva Generación.
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