Especialista advierte debilidades institucionales en Venezuela tras doble sismo de junio
A una semana de los terremotos gemelos que afectaron gravemente a varias regiones de Venezuela, el personal médico y organizaciones humanitarias han encendido las alarmas sobre una posible crisis sanitaria en desarrollo.
El principal problema identificado en este momento son las infecciones derivadas de heridas abiertas y mal atendidas, especialmente en pacientes que permanecen expuestos a condiciones insalubres desde el desastre.
Según reportes de trabajadores de salud, muchos de los heridos continúan sin recibir tratamiento adecuado debido al colapso parcial del sistema hospitalario y la escasez de personal médico, situación agravada por años de crisis económica y migración de profesionales.
Miles de personas desplazadas permanecen en refugios improvisados o a la intemperie, sin acceso constante a agua potable ni condiciones mínimas de higiene, lo que incrementa el riesgo de brotes infecciosos.
Médicos en hospitales de Caracas señalan que, aunque la fase inicial de traumas severos continúa, ahora se está entrando en una etapa donde las complicaciones por infecciones pueden aumentar la mortalidad.
Además, agencias humanitarias advierten que el calor, la acumulación de escombros y la deficiente gestión de residuos podrían favorecer la aparición de enfermedades transmitidas por vectores.
Representantes de la ONU en la región han expresado preocupación por la magnitud de la emergencia sanitaria y la necesidad de una respuesta rápida para evitar una crisis mayor en las próximas semanas.
Las autoridades y organizaciones de ayuda coinciden en que la atención inmediata a las heridas, el acceso a agua limpia y el reforzamiento de la capacidad hospitalaria son prioridades urgentes para evitar un aumento significativo de muertes prevenibles.
Lectura completa en LaPatilla.com