Érick González logra su cuarto ascenso y devuelve a Suchitepéquez a la Liga Nacional tras ocho años
Braulio Linares se convirtió en una de las piezas más importantes de Municipal durante la fase final del torneo Clausura 2026, a pesar de que no inició el campeonato como portero titular.
El técnico Mario Acevedo decidió darle la confianza en lugar de Kenderson Navarro y el guardameta respondió con actuaciones determinantes que ayudaron al club rojo a conquistar su título número 33 en la Liga Nacional de Guatemala.Durante toda la liguilla, Linares mostró seguridad y consistencia bajo los tres palos.
Municipal únicamente recibió dos goles en las series ante Guastatoya, Mixco y Xelajú MC, consolidando una defensa sólida en los partidos más exigentes del torneo.Su actuación más destacada llegó en la final de vuelta disputada en el estadio Mario Camposeco de Quetzaltenango.
En ese encuentro, Linares realizó una atajada clave al minuto 31 al evitar sobre la línea un gol casi seguro de César Calderón, acción que mantuvo con vida a Municipal en un momento complicado del partido.Posteriormente, también rechazó disparos peligrosos de Harim Quezada y otros atacantes de Xelajú, sosteniendo la ventaja global de los escarlatas.
Gracias a sus intervenciones, Municipal logró mantener el orden defensivo y resistir la presión del equipo quetzalteco en una de las canchas más difíciles del país.
Con el campeonato ya asegurado, Linares quedó como uno de los protagonistas silenciosos de la campaña campeona y su rendimiento será recordado como fundamental en la obtención de una nueva corona para el club rojo.
Lectura completa en Prensa Libre