Pico y placa en Cali el 21 de julio de 2026
La comunidad de Cali se ha sumido en una profunda indignación tras el asesinato de María Camila Potosí, una mujer embarazada de ocho meses cuyo crimen ha generado múltiples hipótesis de investigación por parte de las autoridades.
El caso ha cobrado relevancia no solo por la violencia ejercida contra una mujer en situación de vulnerabilidad, sino también por el impacto social que ha generado en la región.
Las autoridades han revelado que se están analizando diversos escenarios, incluyendo posibles motivos relacionados con conflictos personales, delitos previos o actividades delictivas en la zona.
La comunidad ha reaccionado con protestas y llamados a la justicia, mientras que se han activado canales de denuncia para víctimas de violencia de género.
En el comunicado oficial, se destacan las medidas de apoyo a las mujeres en riesgo, como la línea de atención 24/7 de Casa Matria y la coordinación con instituciones como la Fiscalía y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
El caso refleja la urgencia de abordar la violencia de género en el contexto de la seguridad pública y la necesidad de fortalecer las redes de protección para las mujeres en situaciones de vulnerabilidad.La investigación continúa en busca de pruebas que esclarezcan los hechos y garantizar justicia para la víctima y su familia.