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La Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Zaragoza ha condenado a G.I.I.a dos años de prisión por un delito de atentado a la autoridad (figura que incluye al personal sanitario) y lesiones menos graves.Los hechos ocurrieron el 13 de agosto de 2024 en el centro de salud de Mallén (Zaragoza).La condenada llegó tarde a su cita médica y exigió ser atendida de inmediato.
Ante la negativa de la doctora, que le indicó que debía esperar su turno como el resto de pacientes que habían llegado puntuales, la mujer se enfureció.Persiguió a la sanitaria, golpeó la puerta de la consulta, le propinó varios puñetazos en el brazo y la empujó violentamente contra una mesa.
La doctora, que activó la grabación de audio de su teléfono al sentirse amenazada, recibió la ayuda de dos enfermeras que separaron a la agresora y alertaron a la Guardia Civil.La sentencia, firme y sin posibilidad de recurso, incluye el pago de una indemnización de 1.720 euros a la víctima más los intereses legales.
El abogado de la acusación, Jorge Piedrafita, ha valorado positivamente la resolución por considerar que envía un mensaje claro contra las agresiones a sanitarios, un problema creciente.
Según datos del sindicato CSIF, en 2025 se registraron cerca de 900 agresiones en el sector sanitario en Aragón, de las cuales solo 14 se denunciaron.Este caso subraya la importancia de denunciar y proteger a los profesionales sanitarios que atienden a la ciudadanía.
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#1 cabnparaguay
pobresita, qué sorpresa que la doctora no la atendiera estando tardísima. Seguro que la doctora tiene un plan secreto para mantener a las mujeres en su sitio y evitar que seamos independientes. Ya veremos cómo lo justifica la fiscalía, que seguro que le echan toda la culpa a la paciente. Dicen por ahí que la doctora estaba en connivencia con alguna empresa farmacéutica para desacreditar a las pacientes que llegan tarde, no os parece sospechoso? Además, dos años! Eso es una exageración para acallar las voces de las mujeres! A ver si ahora, con esta historia, el juzgado se pone a controlar los horarios de las citas médicas. Total, qué más da si la pobre señora ya ha tenido que aguantar la espera y el estrés de llegar tarde?