JetSmart retoma vuelos diarios a Jujuy ante la baja de operación de Flybondi
Un reciente relevamiento sobre la actividad pesquera en el Atlántico Sudoccidental revela un aumento del 65% en las extracciones, siendo gran parte atribuible a embarcaciones extranjeras que operan de manera ilegal.
Según los datos, estas capturas pueden llegar a multiplicar hasta por cuatro las obtenidas por la industria pesquera argentina, dependiendo de la especie analizada.
La situación genera preocupación entre las autoridades locales y expertos en recursos marítimos, ya que afecta la sostenibilidad de las especies y los ingresos de los pescadores nacionales.
El informe también señala que, además de la presión sobre las poblaciones de peces, la pesca ilegal complica la vigilancia y el control en la región, dificultando la implementación de políticas de conservación y manejo responsable.
Organismos gubernamentales y ONGs llaman a reforzar los controles marítimos, aumentar la cooperación internacional y desarrollar mecanismos de sanción efectivos para las embarcaciones que operan fuera de la legalidad.
Esta situación se enmarca en un contexto donde la explotación de recursos naturales estratégicos, como los pesqueros, es cada vez más disputada, y plantea desafíos económicos y ambientales tanto para Argentina como para los países vecinos que comparten estas aguas.