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El cineasta rumano Cristian Mungiu fue reconocido en el Festival de Cine de Cannes con su segunda Palma de Oro por su película 'Fjord', una obra que aborda la creciente polarización en las sociedades contemporáneas.
Durante la ceremonia de premiación, el director expresó su preocupación por lo que considera un aumento de la radicalización social y la fragmentación de las comunidades, señalando que su película busca ser un llamado a la tolerancia, la inclusión y la empatía.
La historia de 'Fjord' se centra en una familia ultrarreligiosa que se traslada a un pequeño pueblo noruego, donde su forma estricta de crianza genera tensiones con las autoridades locales al cuestionarse la educación de sus hijos, aislados de la tecnología y el mundo digital.
Mungiu explicó que el filme es también una crítica a cualquier forma de integrismo y una reflexión sobre cómo las sociedades pueden repetir dinámicas autoritarias incluso dentro de contextos democráticos.
El director recordó su experiencia creciendo bajo el régimen comunista en Rumania, comparándola con ciertos patrones actuales que, según él, podrían reaparecer en diferentes formas en la sociedad moderna.La película cuenta con las actuaciones de Renate Reinsve y Sebastian Stan, y ha sido bien recibida en el festival por su enfoque crítico y humano.
En la misma edición de Cannes también fueron premiadas otras producciones y cineastas, destacando temas como la guerra, la identidad y los conflictos sociales, lo que reflejó un festival marcado por preocupaciones políticas y humanistas.Mungiu ya había ganado anteriormente la Palma de Oro en 2007, consolidándose como una de las voces más influyentes del cine europeo contemporáneo.
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