Despliegue de policía en El Diezmero por protestas por agua y apagones
El escritor y activista Yasser Sosa Tamayo denuncia en un post en Facebook que la mayor crisis de Cuba no es la falta de electricidad, sino la normalización de la precariedad y la pérdida de la capacidad colectiva para indignarse.
En su reflexión, Sosa describe cómo los cubanos han adaptado su vida a privaciones como la escasez de medicinas, la interrupción del suministro eléctrico y la incertidumbre sobre la vida de los familiares en el exterior.
La publicación, que se viralizó en redes, incluye escenas cotidianas como familias que comparten un teléfono móvil en la mesa para sentir que el hijo emigrado sigue cenando con ellas.Los usuarios reaccionaron con respuestas que reflejan la resignación y el desgaste psicológico de la población.El activista atribuye esta situación al gobierno, que ha convertido la precariedad en una condición aceptada.La reflexión surge en un contexto de crisis energética crítica, con apagones prolongados y un sistema eléctrico colapsado.
Sosa también menciona casos anteriores de personas que viven en la marginación, como un adolescente que vendía polvorones o una abuela que recorría kilómetros para vender quimbombós.Para él, el verdadero apagón afecta la dignidad colectiva y la capacidad de rechazar una realidad marcada por la supervivencia.