Miami-Dade anula 4,707 permisos de estacionamiento para discapacitados tras una auditoría por fraude y errores administrativos
Christian de Jesús Crespo Álvarez, un adolescente cubano de 16 años, permanece recluido desde marzo de 2026 en la prisión de Canaleta, en Ciego de Ávila, tras haber participado en las protestas ocurridas en Morón.
Según denuncias difundidas por la organización Cubalex y por familiares del menor, su situación dentro del centro penitenciario se ha agravado debido a presuntos malos tratos, una golpiza recibida después de reclamar por la desaparición de sus pertenencias y su posterior traslado a una celda de castigo.
La familia asegura que el joven presenta síntomas compatibles con hepatitis, entre ellos orina oscura y un notable deterioro físico, aunque no ha recibido información oficial sobre diagnósticos o tratamientos médicos.
Las denuncias también señalan afectaciones psicológicas derivadas de las condiciones de reclusión y de supuestos abusos cometidos tanto por otros internos como por funcionarios penitenciarios.Christian fue arrestado el 18 de marzo, varios días después de las manifestaciones, tras ser identificado mediante grabaciones de video.Las autoridades lo acusan de sabotaje, aunque, según la información publicada, aún no existe una petición fiscal formal.El caso forma parte de un grupo de detenciones de adolescentes relacionadas con las protestas de Morón.
Organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por las condiciones de detención de estos menores y denuncian interrogatorios dirigidos a obtener confesiones o declaraciones de arrepentimiento.
Las protestas ocurrieron en un contexto marcado por apagones prolongados, escasez de alimentos, combustible y agua, factores que motivaron numerosas manifestaciones en distintas zonas del país.