TIEMPO DEL UNIVERSO: 13 mil millones de años en 10 minutos • Actualizado y Remasterizado
Un estudio del Observatorio Europeo Austral (ESO), publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, advierte del impacto creciente de las megaconstelaciones de satélites en la observación astronómica.
El análisis, realizado a partir de simulaciones por el astrónomo Olivier Hainaut, se centra en cómo la proliferación de satélites en órbita baja terrestre está afectando a algunos de los telescopios más importantes del mundo, como el Very Large Telescope (VLT) o el futuro Observatorio Vera C.Rubin, ubicados en el desierto de Atacama (Chile), una de las zonas con cielos más oscuros del planeta.Actualmente hay alrededor de 14.
000 satélites en órbita, pero las proyecciones de la industria espacial apuntan a la posibilidad de lanzar más de 1,7 millones adicionales en las próximas décadas.
Según el estudio, este crecimiento provocaría un aumento masivo de estelas luminosas en las imágenes astronómicas, llegando a inutilizar hasta un 28% del campo de visión en algunas observaciones debido al paso de satélites como los de la red Starlink.Además, durante la noche podrían ser visibles miles de estos objetos simultáneamente, afectando gravemente a la calidad de los datos científicos.
El informe también alerta sobre nuevos proyectos de satélites reflectantes que podrían incrementar el brillo del cielo nocturno entre un 200% y un 300%, transformando zonas de cielo excepcionalmente oscuro en entornos comparables a áreas urbanas.Esto dificultaría o incluso impediría la observación de galaxias lejanas.Ante este escenario, el estudio propone limitar el número total de satélites a un máximo de 100.000 y garantizar que sean lo suficientemente tenues como para no ser visibles a simple vista.
De no adoptarse medidas de control, la astronomía terrestre podría sufrir una degradación irreversible de su capacidad de observación del universo profundo.
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