Industria local busca integrarse a la minería argentina pese a obstáculos logísticos y competitivos
El Poder Ejecutivo argentino envió al Congreso el proyecto conocido como “Súper RIGI”, una ampliación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones orientado a captar capitales en sectores considerados estratégicos y de alta tecnología.La iniciativa, firmada por el presidente Javier Milei junto a funcionarios del gabinete económico, apunta a proyectos de al menos 1.
000 millones de dólares vinculados a industrias como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología, hidrógeno, gas natural licuado (GNL), energía nuclear modular y baterías de litio, entre otras.
El esquema propone un paquete de beneficios fiscales, aduaneros, cambiarios y regulatorios que incluye reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, amortización acelerada de inversiones, devolución de IVA mediante certificados fiscales, exenciones de derechos de importación y exportación, y estabilidad tributaria por 30 años.También contempla una baja en contribuciones patronales para nuevos empleos generados por estos proyectos.
Uno de los puntos centrales del régimen es la flexibilización cambiaria progresiva, permitiendo a las empresas disponer de un porcentaje creciente de las divisas obtenidas por exportaciones hasta alcanzar el 100% en el tercer año.
Además, los proyectos deberán canalizarse mediante vehículos societarios específicos y contar con la adhesión de provincias y municipios, que deberán garantizar estabilidad normativa.
El Gobierno argumenta que la medida busca revertir el rezago estructural del país en materia de inversión, atrayendo capitales globales hacia industrias de alto valor agregado y promoviendo exportaciones, empleo y desarrollo tecnológico.El régimen tendrá una duración de cinco años para nuevas adhesiones, con posibilidad de extensión.