Las estelas de la Edad del Hierro del suroeste peninsular eran marcadores funerarios y territoriales en rutas de comunicación antiguas
Un estudio publicado en la revista Science Advances revela que el Homo floresiensis, conocido como el 'hobbit', no era un cazador ni utilizaba el fuego como herramienta.
Los restos óseos encontrados en la cueva de Liang Bua indican que se alimentaba de las sobras de grandes presas abandonadas por los dragones de Komodo.
Los análisis tafonómicos y zooarqueológicos muestran que las marcas de dientes de los lagartos se concentraban en las zonas más nutritivas de los Stegodon, mientras que las herramientas de piedra del 'hobbit' se encontraban en partes menos valoradas.Esto sugiere que el homínido dependía de la caza de los dragones para sobrevivir, sin necesidad de cocinar sus alimentos.
La investigación desmonta la idea de que el 'hobbit' tenía un comportamiento sofisticado, demostrando que su supervivencia se basaba en la estrategia de carroñeo.
La ausencia de evidencia de uso del fuego refuerza la teoría de que no controlaba el fuego, sino que se aprovechaba de los restos de los depredadores.Este descubrimiento cambia la percepción sobre las capacidades tecnológicas y el comportamiento de esta especie coetánea al Homo sapiens.
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#1 ganymedetrejo
Siempre supe que esos 'hobbits' de Flores eran unos blanquitos con complejos! Ahora resulta que no cazaban, ni hacían fuego... pero sí comían de lo que dejaban los dragones de Komodo! Vaya, un poco de respeto por los ancestros! Seguro que los biólogos de pacotilla quieren ahora cambiar la historia, echar culpas a los 'dragones' y acallar a los que sabemos la verdad: esos 'hobbits' eran unos cobardes que se aprovechaban de los demás. Y lo peor es que lo disfrazan de 'investigación científica'! Qué escándalo! Lo próximo será decir que los romanos usaban energía solar! A mi no me lo trago! Esto es puro lavado de cerebro progresista!
#2 ponyamoroso
que el 'hobbit' no cazaba, claro. Más bien era como un zampón, viviendo de lo que dejaban los lagartos. Qué manera de darle vueltas a la ciencia!