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El Vaticano ha confirmado la excomunión de cuatro obispos pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, conocidos como lefebvrianos, tras haber sido consagrados sin la autorización del papa León XIV.
La decisión también incluye a los dos obispos consagrantes, Alfonso de Galarreta y Bernard Fellay, quienes participaron en un acto considerado cismático por la Santa Sede.
Según el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, estas ordenaciones episcopales se realizaron en la localidad de Écône, Suiza, sin mandato pontificio, lo que constituye una violación directa del derecho canónico y un acto de ruptura con la comunión de la Iglesia católica.
El prefecto del dicasterio, el cardenal Víctor Manuel Fernández, advirtió además que cualquier clérigo o fiel laico que se adhiera a este movimiento incurrirá automáticamente en excomunión.
La ceremonia, que reunió a miles de asistentes y fue transmitida en redes sociales, ignoró advertencias previas del papa León XIV, quien había pedido detener el proceso para evitar sanciones canónicas.
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X fue fundada en 1970 como reacción a las reformas del Concilio Vaticano II, y desde entonces ha mantenido tensiones con la Santa Sede.En el pasado, sus miembros ya habían sido excomulgados, aunque algunas sanciones fueron levantadas posteriormente.
El Vaticano reiteró que los sacramentos administrados por este grupo no son válidos y exhortó a los fieles a mantenerse en plena comunión con la Iglesia oficial.Finalmente, la Santa Sede reafirmó su disposición a recibir a quienes deseen regresar a la unidad eclesial.