Un estudio publicado en la revista Psychoneuroendocrinology revela que los niveles elevados de testosterona en niñas durante la pubertad están asociados con un mayor riesgo de desarrollar síntomas de salud mental como depresión y ansiedad.
Los investigadores encontraron que las niñas cuyos niveles de esta hormona aumentaron temprano (entre 9 y 10 años) mostraron un mayor malestar emocional que los cambios físicos típicos de la pubertad, como el desarrollo mamario o el vello corporal.
La testosterona y su precursora, la DHEA, suben antes que el estrógeno, lo que podría hacer que el cerebro sea más susceptible a la retroalimentación social, aumentando la vulnerabilidad a trastornos mentales.
Los autores destacan que la pubertad temprana (entre 10 y 12 años) es una etapa crítica para apoyar el bienestar emocional, ya que la transición biológica en el cerebro puede afectar la sensibilidad al estrés y la reactividad emocional.
La investigación subraya que la pubertad no es un problema en sí, pero sí crea una ventana de mayor sensibilidad que requiere atención para prevenir riesgos psicológicos.
Título original: Testosterona, la hormona que podría influir en la salud mental de las adolescentes
El sistema de IA ha determinado que esta noticia no es click-bait/sensacionalista: : El título original es informativo y no utiliza exageración o sensacionalismo, simplemente presenta el tema de la investigación sin prometer resultados específicos. Esto ha coincidido con la opinión de la mayoría de usuarios.