Análisis plantea tres posibles escenarios militares de EE.UU. hacia Cuba en medio de tensiones políticas
Un exoficial de inteligencia cubana, José Cohen, calificó la reciente reunión entre el Comando Sur de Estados Unidos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en Guantánamo como un acto de presión y ultimátum sobre el régimen cubano.
Aunque oficialmente el encuentro se presentó como un intercambio centrado en la seguridad operacional de la base naval, Cohen sostiene que forma parte de una estrategia más amplia de Washington para forzar una transición política sin recurrir a un conflicto militar.
La reunión incluyó a altos mandos cubanos, incluyendo al viceministro primero de las FAR, Roberto Legrá Sotolongo, lo que indica, según el analista, que el régimen autorizó el contacto al nivel más alto.
Este encuentro coincide con un aumento de actividades de inteligencia y despliegue de marines estadounidenses alrededor de la isla, así como con cargos penales contra Raúl Castro relacionados con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
Cohen destaca que los oficiales cubanos presentes pertenecen a generaciones posteriores a la Revolución, quienes probablemente buscan proteger a sus familias y mantener canales de comunicación con Estados Unidos.
La reunión genera diversas opiniones en el exilio cubano, desde la percepción de posibles cambios internos hasta críticas sobre la legitimación del aparato militar del régimen.
En suma, este encuentro se inscribe dentro de un conjunto de acciones coordinadas de presión diplomática y militar que buscan influir en la dinámica política en Cuba.