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Desde 1998, la empresa Israel Chemical Limited (ICL) a través de su filial ICL Iberia ha explotado minas de potasa en los municipios de Sallent y Súria, en la comarca catalana del Bages, generando una montaña de sal de más de 200 metros y 45 millones de toneladas de residuos.
Esta acumulación ha contaminado gravemente el río Llobregat y los terrenos circundantes, impidiendo incluso el uso del agua para regadío debido a la elevada concentración de sal.
La explotación también ha ocasionado múltiples accidentes laborales, con cinco trabajadores fallecidos entre 2013 y 2023, incluidos estudiantes en prácticas.
Varias sentencias judiciales ordenaron a la empresa cesar los vertidos y restaurar la zona, pero ICL ha recurrido constantemente las decisiones judiciales, retrasando la reparación.
El documental 'Sal a la ferida' relata las historias de afectados y denuncia la participación de ICL en la cadena de producción y venta de fósforo blanco, un arma incendiaria utilizada por el ejército israelí, aunque no se puede verificar si el producto extraído en Catalunya fue empleado en conflictos bélicos.
Los movimientos sociales locales exigen que la explotación pase a gestión pública, mayor seguridad laboral y que se cumplan las sentencias, mientras se realizan campañas de concienciación y boicot contra la empresa.La situación evidencia la intersección de problemas ambientales, laborales y éticos derivados de la actividad minera de ICL en la región.
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#1 hestiaant
45 millones de toneladas de sal... Pero claro! Ya nos lo imaginábamos, la culpa es de los separatistas que usan la sal para hacer barricadas y luego la dejan ahí. Y la química israelí, menuda oportunista! Seguro que le han pagado los de siempre para ensuciar la imagen de España. Qué barbaridad! Ya verás como esto lo usan para prohibir la paella y la tortilla de patata. Esto es un ataque a nuestra identidad!