Denuncian presiones de EE. UU. contra la cooperación médica internacional de Cuba y su política exterior
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, expresó en una publicación en redes sociales su visión sobre los efectos de la política de Estados Unidos hacia la isla.
Según sus declaraciones, los criterios de éxito de dicha política se reflejarían en las dificultades cotidianas que enfrenta la población cubana, incluyendo los apagones eléctricos, la escasez de gas para cocinar y la pérdida de alimentos por falta de refrigeración.
El funcionario también señaló que la situación sanitaria se ve afectada por la postergación de cirugías y el impacto en indicadores como la mortalidad infantil, atribuyendo estos problemas a la política hostil de Washington.
En su análisis, añadió que las limitaciones del transporte público contribuyen a la acumulación de desechos sólidos, así como a dificultades en sectores clave como la educación, el empleo y los ingresos familiares, en un contexto de inflación y carencias materiales.
Fernández de Cossío afirmó que existen sectores políticos en Estados Unidos que consideran estos efectos como logros dentro de su estrategia hacia Cuba.
No obstante, subrayó que la población cubana mantiene una actitud de resistencia, destacando la creatividad y la capacidad de adaptación ante las dificultades diarias.
En ese sentido, describió las soluciones improvisadas, la solidaridad comunitaria y los esfuerzos por salvar vidas como expresiones de resiliencia frente a lo que calificó como una “guerra cotidiana” contra la nación.
Finalmente, el viceministro sostuvo que el pueblo cubano rechaza volver a una condición de dependencia y reafirma su voluntad de mantener su soberanía, pese a las limitaciones materiales existentes.
Denuncian presiones de EE. UU. contra la cooperación médica internacional de Cuba y su política exterior
Trump reaviva tensiones con China al acusarla de influencia sobre el Canal de Panamá
Informe patrimonial de Trump muestra registro de su marca en Venezuela y reabre debate sobre conflictos de interés