Protestas de taxistas y casos legales marcan la actualidad en Guatemala
El presidente Bernardo Arévalo explicó que la iniciativa presentada al Congreso para aprobar un préstamo por 430 millones de dólares con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) no representa un desembolso inmediato de recursos para el Estado.
Según detalló, el mecanismo funciona como una línea de crédito contingente que permanece disponible y únicamente puede activarse cuando Guatemala enfrente una emergencia oficialmente declarada, como un estado de calamidad provocado por desastres naturales.
El mandatario señaló que los fondos no pueden destinarse al gasto público ordinario, sino exclusivamente a financiar las acciones de respuesta ante eventos como terremotos, huracanes, inundaciones, deslizamientos, erupciones volcánicas o sequías.
Además, destacó que este tipo de financiamiento ofrece tasas de interés favorables y permite que el país disponga de liquidez de forma rápida cuando ocurre una catástrofe.
La propuesta corresponde a la iniciativa de ley 6796, remitida al Congreso para autorizar el tercer préstamo para políticas de desarrollo sobre gestión del riesgo de desastres con opción de desembolso diferido.
El Ministerio de Finanzas indicó que este instrumento busca fortalecer la capacidad de respuesta financiera del país frente a fenómenos naturales, cuya frecuencia e impacto han aumentado debido al cambio climático.
El Gobierno también recordó que Guatemala ya cuenta con otra línea de crédito contingente respaldada por el Banco Mundial para atender emergencias, por lo que este nuevo préstamo ampliaría la disponibilidad de recursos para enfrentar futuras calamidades sin que el dinero sea utilizado mientras no exista una emergencia oficialmente declarada.