La educación y la cultura como base para transformar Guatemala
La columna analiza el estado de opinión pública en Guatemala a partir de un reciente estudio de Fundación Libertad y Desarrollo junto con CID Gallup.El principal hallazgo es que la corrupción vuelve a posicionarse como el problema más importante para la población, siendo percibida como un factor que debilita las instituciones, desvía recursos públicos y frena el desarrollo del país.
Tres de cada cuatro personas consideran que el país va por un rumbo equivocado, una percepción que se ha mantenido constante durante varios años y que refleja una profunda insatisfacción con la clase política y los resultados de los gobiernos.
Además de la corrupción, los guatemaltecos expresan preocupación por el costo de la vida, el tráfico y la inseguridad, especialmente en sus distintas formas como extorsiones y crimen organizado.Aunque la victimización por delitos comunes ha disminuido en algunos casos, la sensación de inseguridad sigue creciendo.
El estudio también muestra una evaluación negativa del gobierno del presidente Bernardo Arévalo, así como de los diputados, cuyo desempeño es calificado mayoritariamente como malo o muy malo por más del 60% de los encuestados.
Otro punto crítico es la desconfianza en el sistema electoral: dos terceras partes de los entrevistados dudan de la transparencia de las elecciones de 2027, lo que evidencia un deterioro en la credibilidad institucional tras eventos políticos recientes.
A pesar de este panorama, muchas familias mantienen cierta esperanza en su futuro personal, confiando más en su esfuerzo propio que en las instituciones.
El artículo concluye que Guatemala necesita liderazgo político comprometido, instituciones fortalecidas y acciones concretas para transformar las promesas en resultados reales.
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