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Guillaume Bélibaste, nacido en 1280 en Cubières-sur-Cinoble, fue el último 'perfecto' del catarismo, doctrina cristiana considerada herética por la Iglesia católica en el sur de Francia.Su vida estuvo marcada por la persecución religiosa, la clandestinidad y la resistencia espiritual.
Tras un crimen en 1306 que provocó la confiscación de los bienes familiares y su condena en ausencia, Bélibaste se unió a las redes cátaras secretas, siendo ordenado como perfecto por Philippe d'Alairac.
Vivió años en Montaillou y luego en la Corona de Aragón, pasando desapercibido en lugares como Sant Mateu, donde dirigió discretamente reuniones de creyentes.Sin embargo, un episodio personal con Raymonde Piquier tensó sus relaciones con sus seguidores.
En 1321, un agente infiltrado logró engañarle y entregarle a las autoridades, conduciéndole finalmente a Carcasona, donde fue condenado a morir en la hoguera.Antes de su ejecución, pronunció la famosa profecía: “Dentro de setecientos años, el laurel reverdecerá”.
Su muerte simbolizó el final documentado del catarismo en Occitania, y las comunidades cátaras de la Corona de Aragón desaparecieron poco después, cerrando un capítulo de resistencia espiritual frente a la persecución inquisitorial.
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#1 moranares
Jajaja, vaya rollo con el Bélibaste este… seguro q lo inventaron pa vender libros de profecías cátaras y ya se sabe, q antes de morir dijo q los OVNIs iban a invadir el Pirineo. Todo muy real, claro…