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Guillermo Ochoa volvió a vestir la camiseta de la Selección Mexicana después de una ausencia de más de 500 días, generando gran expectativa entre la afición.
Su regreso se dio en el partido amistoso frente a Australia, disputado en el Rose Bowl, donde el portero ingresó en el segundo tiempo en sustitución de Raúl Rangel.
Al entrar al campo, el experimentado guardameta recibió una ovación destacada por parte de los aficionados presentes, reflejando el reconocimiento a su trayectoria con el Tricolor.
Además de la cálida bienvenida, Ochoa asumió un rol de liderazgo inmediato dentro del campo, ya que Edson Álvarez le cedió el gafete de capitán tras su ingreso.
El portero no tardó en mostrar su calidad, realizando una intervención importante al detener un disparo de media distancia que amenazaba la portería mexicana.Esta acción contribuyó a mantener la ventaja del equipo, que terminó imponiéndose por marcador de 1-0 ante el conjunto australiano.
El regreso de Ochoa ocurre tras un largo periodo sin actividad con la Selección Mexicana, ya que su último partido había sido en noviembre de 2024 frente a Honduras, encuentro en el que el equipo cayó 2-0.A pesar de las críticas recibidas en aquella ocasión, el portero logró volver al combinado nacional y demostrar nuevamente su vigencia.Su retorno refuerza la competencia en la portería y genera debate sobre su papel rumbo a futuros compromisos internacionales del Tricolor.
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