El Hot Sale 2026, uno de los principales eventos de comercio electrónico en Argentina, transita su segunda jornada con expectativas moderadas debido a un contexto económico desfavorable.
La pérdida sostenida del poder adquisitivo, el aumento del desempleo y los mayores costos de servicios públicos y transporte afectan la capacidad de consumo de los hogares.
La Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) estima que durante los días del evento las marcas podrían alcanzar un volumen de ventas equivalente a todo el mes de abril, lo que implicaría un aumento frente al mes anterior, pero inferior a la edición 2025.
Los primeros datos muestran que, entre la medianoche y las 11 de la mañana, la facturación creció 11,44% nominal respecto al mismo tramo del Hot Sale 2025, con un ticket promedio de $73.781, aunque por debajo de la inflación interanual (+32,6%).
Los descuentos ofrecidos promedian el 34%, destacándose en servicios y educación, mientras que en productos de indumentaria, calzado y electrodomésticos las rebajas son menores.
Los especialistas coinciden en que el evento sigue siendo positivo para incentivar el consumo, pero no compensa la caída estructural de los ingresos reales: los salarios registrados acumulan seis meses de caída real y el ingreso disponible de los hogares continúa reduciéndose.Se espera que el interés en televisores y turismo impulse algunas compras, especialmente en el marco del Mundial 2026.
En resumen, el Hot Sale mantiene su relevancia, pero enfrenta limitaciones por la baja capacidad de gasto de los consumidores y la inflación persistente.