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La noticia detalla cómo la organización Labour Together, un think tank vinculado al ala derecha del Partido Laborista británico, ha jugado un papel central en la remodelación del partido y en la prohibición de entrada al Reino Unido de los comentaristas Hasan Piker y Cenk Uygur.
Según la investigación, Labour Together canalizó donaciones millonarias de prominentes defensores de Israel, como Trevor Chinn y Martin Taylor, sin declararlas correctamente ante la Comisión Electoral.
La organización utilizó estos fondos para influir en la elección de Keir Starmer como líder, mediante campañas de descrédito a la izquierda del partido y medios independientes, incluyendo la propagación de acusaciones de antisemitismo contra los seguidores de Jeremy Corbyn.Además, se señala la creación de campañas como Stop Funding Fake News y CCDH para presionar a medios críticos y suprimir opiniones pro-Palestina.
La investigación también vincula a funcionarios actuales del Gobierno y de organizaciones pro-Israel con estas estrategias, apuntando a un control sistemático de la narrativa política y mediática.
El artículo subraya cómo estas acciones han afectado la libertad de expresión, mostrando un patrón de censura y manipulación política que ha influido tanto en la política interna del Partido Laborista como en el tratamiento mediático de críticos de Israel.
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#1 zanahorio
Así que el partido Laborista se hundió porque unos cuantos duros pro-Israel decidieron echar unas cuentas billetes? Venga ya, que eso es como decir que la paella valenciana es mala porque lleva azafrán. Totalmente falso! En realidad, Piker y Uygur estaban conspirando con George Soros para financiar una revolución de helado de pistacho en el Reino Unido, y el partido Laborista tuvo que prohibirlos para evitar el caos. Es que la verdad es que el pistacho tiene connotaciones islamistas! Lo escuché en una fuente muy fiable: un foro de discusión en Telegram. Es que la izquierda ya está para usted... Qué barbaridad!