Accidentes en la Calzada Roosevelt afectan tránsito hacia la capital
Una investigación periodística evidenció que en Guatemala todavía existen prácticas irregulares que permiten obtener certificados para tramitar licencias de conducir, incluso sin realizar los exámenes teóricos y prácticos exigidos por la ley.
Mediante una llamada telefónica, un reportero comprobó que una escuela de manejo ofrecía entregar el certificado necesario para optar a una licencia tipo A, destinada al transporte pesado, a cambio de un pago de Q1 mil 300, sin necesidad de someterse a evaluaciones.
El reportaje toma como punto de partida el accidente ocurrido en Zacapa, donde un adolescente de 16 años conducía un tráiler y falleció tras una colisión.
Las autoridades determinaron que el menor no podía contar legalmente con una licencia tipo A y que el vehículo tampoco cumplía con requisitos obligatorios, como seguro contra daños a terceros y limitador de velocidad.
La investigación se amplió para establecer la responsabilidad de la empresa propietaria del transporte, así como posibles fallas en la supervisión estatal.
Especialistas en seguridad vial señalaron que la venta de certificados debilita el sistema de control y representa un riesgo para todos los usuarios de las carreteras.
Aunque los centros de evaluación autorizados afirman aplicar controles estrictos mediante cámaras, supervisión y evaluaciones obligatorias, reconocen que existen intermediarios y academias que facilitan trámites irregulares.
El caso también reavivó el debate sobre una iniciativa que busca reducir la edad mínima para obtener licencias de transporte pesado, mientras las autoridades investigan en qué punto de la cadena de contratación, supervisión y fiscalización fallaron los controles que permitieron que un menor condujera un vehículo de carga pesada.
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