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El escritor Julio Cortázar, aunque nació en Bruselas en 1914, tuvo una vida profundamente ligada a Buenos Aires desde su infancia.Tras vivir sus primeros años en Banfield, en el conurbano bonaerense, y formarse en el histórico colegio Mariano Acosta en el barrio de Balvanera, su vínculo más duradero con la ciudad se consolidó en el barrio Rawson, ubicado en Agronomía.
En 1934 se mudó junto a su madre y su hermana a un departamento del tercer piso del Pabellón 1, en José Artigas 3246, donde residió hasta 1951, antes de partir definitivamente a París.
El barrio Rawson fue diseñado en la década de 1920 como un conjunto urbano de viviendas bajas, con pasajes internos, plazas pequeñas y un trazado irregular que buscaba fomentar la vida comunitaria y alejarse del modelo tradicional de la ciudad.
Ese entorno tranquilo y particular dejó huella en la sensibilidad del autor, y varios especialistas relacionan esa experiencia con el clima inquietante presente en algunos de sus cuentos.
Aunque no hay confirmación directa, se suele asociar el relato “Casa tomada” con la atmósfera del barrio, mientras que en “Ómnibus” aparecen referencias explícitas a calles de Agronomía.
Hoy en día, el lugar mantiene parte de su esencia original y conserva interés cultural y literario: en la vivienda donde residió Cortázar se realizan talleres y actividades vinculadas a su obra, e incluso se organizan visitas guiadas.
Una placa recuerda la conexión del escritor con ese espacio urbano, donde vivió más de dos décadas y que sigue siendo parte fundamental de su legado en Buenos Aires.
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