Keiko Fujimori y Roberto Sánchez protagonizan un debate presidencial marcado por acusaciones mutuas
Durante el debate presidencial del 31 de mayo de 2026, Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, confrontó a su contrincante Roberto Sánchez, candidato de Juntos Por el Perú, sobre su relación con Antauro Humala, líder etnocacerista condenado por la muerte de cuatro policías en el Andahuaylazo de 2005.
Fujimori cuestionó directamente si Humala tendría algún rol en un eventual gobierno de Sánchez, enfatizando que los peruanos merecen claridad sobre la participación de una persona con un pasado violento en la gestión estatal.
Sánchez, sin embargo, optó por no responder a estas preguntas, a pesar de que durante la campaña había mencionado que Humala estaría involucrado en la lucha contra la criminalidad.
El debate se tornó tenso debido a la insistencia de Fujimori, quien destacó la importancia de fortalecer la Policía Nacional del Perú y aplicar un plan de pacificación nacional.
Además, mencionó a miembros de su equipo, como Marco Miyashiro y el general César Astudillo, como ejemplo de su compromiso con la seguridad ciudadana.
Paralelamente, se confirmó que Carmen Huidobro y los comités etnocaceristas continúan brindando apoyo a Sánchez, evidenciando la relación política entre Humala y el candidato presidencial.Este episodio resalta la polarización política y la atención sobre figuras con antecedentes polémicos en la contienda electoral peruana de 2026.
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Análisis del debate presidencial 2026 entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez y cobertura de actualidad cultural
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