El dólar oficial inicia julio en alza y el mercado analiza un nuevo equilibrio cambiario en Argentina
La industria manufacturera argentina atraviesa un escenario de incertidumbre ante la combinación de una fuerte ola de frío invernal y el incremento del precio del gas.
Según el sector, las pequeñas y medianas empresas son las más afectadas, ya que dependen de las mismas redes de distribución que abastecen a los hogares.
En momentos de alta demanda residencial, las distribuidoras priorizan el suministro domiciliario, lo que obliga a muchas fábricas a reducir o incluso detener su producción.
El problema se agrava por el encarecimiento del Gas Natural Licuado (GNL), que pasó de unos 4 dólares por millón de BTU a cerca de 24 dólares tras tensiones geopolíticas internacionales.Esto deja a las pymes ante una disyuntiva compleja: pagar un costo energético muy elevado o interrumpir sus actividades.En contraste, grandes industrias como la siderurgia cuentan con acceso directo a redes de transporte de gas y no enfrentan las mismas restricciones.
El consumo industrial representa aproximadamente 35 millones de metros cúbicos diarios dentro de un total nacional de 120 millones, lo que evidencia la magnitud del sistema energético.
La situación recuerda a crisis anteriores, como la de 2005, cuando se priorizó el consumo residencial y se registraron cortes industriales y problemas eléctricos.
Especialistas del sector energético señalan que la solución estructural llegará recién hacia 2028, con la finalización de obras de infraestructura que permitirán mejorar la capacidad de transporte y distribución.
Mientras tanto, se prevé que los contratos interrumpibles y las pymes sean los más expuestos a cortes temporales durante los picos de demanda invernal.