Zarpa desde Suecia un barco con ayuda humanitaria rumbo a Gaza en medio del bloqueo
La activista Medea Benjamin advierte que la larga guerra económica de Estados Unidos contra Cuba ha escalado hasta convertirse en lo que describe como un 'asedio medieval'.
La falta de combustible ha afectado gravemente hospitales, transporte, sistemas de agua y alimentación, provocando apagones y empeorando la salud pública.
Cuba, conocida históricamente por su solidaridad médica internacional, se enfrenta ahora a dificultades para abastecer medicamentos y suministros esenciales a su población.
Benjamin explica que las sanciones actuales van más allá de la simple presión económica: buscan cortar todos los canales de comercio, inversión y recursos esenciales, incluyendo el petróleo, con el objetivo de generar malestar interno y fomentar la oposición al gobierno cubano.Esta estrategia afecta también a empresas extranjeras, que se ven obligadas a cesar operaciones bajo amenazas de sanciones estadounidenses.A pesar de la ayuda humanitaria limitada de países como China o grupos de solidaridad internacional, la situación permanece crítica.Además, la retórica militar estadounidense y la posibilidad de intervención directa generan incertidumbre y temor entre la población.Benjamin relaciona esta política exterior con desigualdades internas en EE.UU., destacando el elevado gasto militar frente a la falta de inversión en necesidades básicas.
La activista subraya la importancia de la diplomacia y la solidaridad global para evitar un conflicto mayor y mitigar la crisis humanitaria en la isla.
Lectura completa en nuclear-news