Dudas del mercado sobre la continuidad política de Milei y su impacto en la economía argentina
Los primeros indicadores de actividad económica de mayo en Argentina sugieren una leve recuperación respecto de abril, cuando el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó un 1,5%.
Sin embargo, el panorama general continúa mostrando una dinámica irregular, con subas y bajas que impiden consolidar una tendencia clara de crecimiento.
Según distintas consultoras privadas, el rebote de mayo estaría explicado principalmente por el desempeño del agro, la energía y la construcción, mientras que el sector servicios muestra avances más limitados y el comercio continúa rezagado.
Las estimaciones privadas ubican el crecimiento mensual entre el 0,5% y el 0,8%, impulsado por la mejora en la cosecha de soja, la producción energética y la actividad de la construcción.
En contraste, persisten señales de debilidad en la demanda interna, especialmente en el consumo durable, el crédito al sector privado y el nivel de ingresos reales.La caída en préstamos, patentamientos de vehículos y comercio minorista refuerza esta tendencia.
El informe también destaca que la economía argentina mantiene un comportamiento de “serrucho”, sin encadenar dos meses consecutivos de crecimiento sostenido.
Aunque algunos sectores productivos muestran dinamismo, el estancamiento del crédito y la recuperación salarial moderada limitan la posibilidad de una recuperación en forma de V.
Hacia adelante, los analistas coinciden en que la evolución de los ingresos reales y el acceso al crédito serán claves para definir la sostenibilidad del crecimiento económico.