Las ventas en supermercados crecieron en mayo, aunque el consumo masivo sigue mostrando señales de debilidad
La noticia analiza la discrepancia entre los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) sobre el consumo y la realidad de los argentinos.
A pesar de que el INDEC registra un aumento en el consumo como factor de crecimiento económico, los indicadores privados muestran una contracción en rubros esenciales como supermercados, electrodomésticos y electrodomésticos.
El artículo explica que esta diferencia se debe a metodologías de cálculo que incluyen gastos obligatorios (tarifas, alquileres, prepagas) y no reflejan una mejora real en las condiciones de vida.
Los especialistas destacan que el consumo se ha polarizado: mientras los sectores más privilegiados incrementan su gasto en bienes no esenciales, la mayoría de la población enfrenta recortes salariales, inflación y una disminución del poder adquisitivo.
La crítica se centra en cómo el crecimiento económico no traduce en una mejora significativa para la mayoría de los argentinos, sino en una mayor desigualdad social.El texto también menciona que el INDEC mide el consumo como un residuo de las cuentas nacionales, lo que no refleja el consumo real de los hogares.
Este análisis pone en evidencia cómo las políticas económicas afectan desproporcionadamente a distintos estratos sociales, generando una economía dividida en dos.