Abogado aclara el impacto legal de la xenofobia en México sobre las deportaciones de cubanos
Hace cuatro años, el 6 de mayo de 2022, una explosión en el Hotel Saratoga de La Habana cambió la vida de Raniel Enrique Castillo Arozarena, quien perdió su pierna derecha.
Ese día, mientras se dirigía a firmar contratos como director de una cooperativa constructora, el estallido dejó un saldo de 47 fallecidos y 52 heridos, además de daños en varias estructuras cercanas.Castillo recuerda con nitidez el caos, el olor a gas, el pitido en sus oídos y el instante en que comprendió la magnitud de su lesión.Tras ser llevado al Hospital Hermanos Ameijeiras, fue operado y tuvo que adaptarse a la vida con una prótesis.
A pesar de la tragedia, logró reconstruir su vida: aprendió a caminar nuevamente, trabaja como director de una mipyme, formó una familia y mantiene una actitud positiva.
Subraya la importancia de la prevención y alerta sobre los riesgos de la negligencia, destacando que la confianza puede cegar ante errores que pueden evitarse.También recuerda el aislamiento durante la recuperación y el apoyo profesional recibido para superar el trauma.
Castillo considera que los verdaderos héroes son los anónimos, aquellos que sin saberlo salvan vidas y ayudan a mantener la esperanza tras un desastre.
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