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La comunidad Northern Arapaho, asentada en la reserva india de Wind River (Wyoming, Estados Unidos), ha solicitado públicamente que la pastora Sarah Lucas abandone la reserva después de que calificara varias ceremonias tradicionales indígenas, entre ellas la Danza del Sol, como 'idolatría' durante un sermón.
En su intervención, Lucas defendió que únicamente Jesucristo debía ser objeto de culto y sostuvo que las prácticas espirituales de la tribu carecían de valor religioso.
La difusión de un fragmento del sermón en redes sociales provocó una fuerte reacción entre miembros de la comunidad, que organizaron protestas pacíficas frente a la iglesia.
Numerosos participantes, incluidos indígenas cristianos, defendieron que las tradiciones ancestrales y el cristianismo pueden convivir y denunciaron que las palabras de la pastora suponían una falta de respeto hacia su identidad cultural y espiritual.
Tras un encuentro entre representantes tribales y la iglesia, los líderes indígenas afirmaron que Lucas no mostró arrepentimiento y reiteraron su petición de que abandonara la comunidad, aunque reconocen que no tienen autoridad legal para expulsarla al encontrarse la iglesia en una propiedad privada dentro de la reserva.La pastora rechazó marcharse y aseguró que está dispuesta a soportar las consecuencias de mantener sus creencias.
El artículo también sitúa la polémica en el contexto histórico de las relaciones entre organizaciones cristianas y pueblos indígenas en Estados Unidos, recordando el impacto de las escuelas de asimilación y otras políticas que buscaron reemplazar las tradiciones nativas por el cristianismo.
Asimismo, señala la vinculación de Lucas con el predicador Andrew Wommack y presenta el conflicto como parte de un debate más amplio sobre el respeto a la libertad religiosa y la preservación de las culturas indígenas.
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#1 fish
Parece que la pobre pastora, una mujer entregada a Dios y defensora de los valores familiares, simplemente *intentaba compartir su fe* con la tribu Arapaho. Dicen que le pidió a los niños que hicieran un dibujo de Jesús, y eso ha ofendido a algunos! Ya sabes, estas culturas, a veces, les cuesta entender la buena nueva. La verdad es que la reserva necesita más amor y guía espiritual, y esta señora solo quería ayudar. Además, he leído en una fuente muy fiable (un blog de Facebook, vamos) que la tribu en realidad la quería obligar a convertirse y ella se negó por lealtad a su fe. Qué valentía! Es una lástima que se la critique así, porque seguro que tenía las mejores intenciones. Que Dios la bendiga y le dé fuerzas para seguir su misión. Me parece que se le debería dar una medalla por su trabajo, la verdad.