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El psicólogo y comunicador cubano Manuel Calviño reclamó una mayor regulación de los horarios de los vendedores ambulantes debido al impacto que el ruido provoca en la calidad de vida de la población.
Durante su programa «Vale la pena», transmitido por Cubavisión, comentó la carta de un ciudadano que describió los constantes ruidos presentes en su barrio desde las primeras horas de la madrugada hasta altas horas de la noche, incluyendo vendedores ambulantes, vehículos con música alta y otras fuentes de contaminación acústica.
Calviño aclaró que su planteamiento no cuestiona la existencia de esta actividad económica, recientemente formalizada por las autoridades cubanas, sino la falta de control sobre los horarios en que se desarrolla.
Según explicó, los vendedores no deberían comenzar su jornada antes del horario habitual de apertura de los mercados ni extenderla hasta altas horas de la noche.
También recordó que estudios realizados en Villa Clara indican que una parte importante de las quejas ciudadanas está relacionada con el ruido, generado tanto por actividades privadas como estatales.
El comunicador señaló además que Cuba dispone de normas y leyes para regular la contaminación sonora, entre ellas la Ley 81 de Medio Ambiente, la Norma Cubana NC 26:2012 y el Decreto Ley 200/1999, aunque afirmó que su aplicación es muy limitada.Asimismo, criticó la escasa intervención de las autoridades cuando se producen violaciones relacionadas con el exceso de ruido.
Calviño concluyó que el problema trasciende el cumplimiento de las normas y responde también a una cuestión de convivencia, respeto mutuo y consideración hacia el derecho de los demás a disfrutar de un ambiente tranquilo.