Guatemala prepara 39º Simposio de Investigaciones Arqueológicas
El epigrafista alemán Nikolai Grube compartió en Filgua 2026 los resultados de más de cinco décadas dedicadas al estudio de la escritura jeroglífica maya y presentó su más reciente obra, 'Kumatzin Wuj Jun', una traducción y explicación accesible del Códice de Dresde.
Durante una entrevista, explicó que su interés por la epigrafía comenzó desde la niñez y que incluso publicó su primer artículo sobre el tema cuando tenía apenas 14 años.
Con el paso del tiempo desarrolló una profunda admiración por la civilización maya, lo que lo llevó a viajar constantemente a Guatemala desde 1984 para investigar inscripciones arqueológicas y recorrer sitios históricos, especialmente en Petén.
Grube destacó que aprender idiomas mayas, como el maya yucateco y el kaqchikel, fue indispensable para comprender el funcionamiento de la escritura jeroglífica y avanzar en su desciframiento.
Según explicó, el Códice de Dresde es el manuscrito prehispánico maya mejor conservado y contiene información sobre astronomía, agricultura, calendarios, rituales, enfermedades y observaciones del planeta Venus.Su libro busca acercar este conocimiento tanto a especialistas como al público general, utilizando un lenguaje comprensible.
El investigador considera que este documento representa un vínculo directo entre la cultura maya antigua y las prácticas que aún conservan muchas comunidades indígenas.
Además, expresó el profundo cariño que siente por Guatemala, país que ha visitado durante más de cuatro décadas y donde asegura haber encontrado siempre una cálida bienvenida por parte de su gente.
Lectura completa en Prensa Libre