Trump rechaza firmar ley de vivienda bipartidista pese a su entrada en vigor
La ciudad de Nueva York ha adoptado una nueva reglamentación que prohíbe a las empresas utilizar prácticas engañosas para obligar a los consumidores a pagar cargos recurrentes, como membresías de gimnasios o servicios de streaming.
Esta medida, vigente desde el 1 de octubre, impone multas significativas (hasta $525 por usuario) a las empresas que no faciliten un proceso sencillo para cancelar suscripciones.
Además, se busca combatir las 'tarifas ocultas' que incrementan el costo final de servicios como alquileres o eventos deportivos, exigiendo que los vendedores indiquen el precio total desde el inicio.Esta normativa marcará la primera vez en Estados Unidos donde una ciudad implementa semejante prohibición.
El alcalde Zohran Mamdani y su comisario de protección al consumidor, Samuel Levine, destacan que los usuarios no deben enfrentar barreras excesivas para cancelar suscripciones, como esperas prolongadas o visitas presenciales.La medida también afectará a empresas que atienden a turistas, como hoteles y agencias de alquiler de coches, si aplican cargos no declarados.
El objetivo es abordar la crisis de asequibilidad en la ciudad, donde el 70% de los residentes alquilan viviendas, enfrentando tarifas adicionales que elevan costos reales.La regulación ha sido criticada por grupos empresariales, quienes argumentaron que podría interferir en estructuras de precios.Sin embargo, expertos estiman que esta norma podría ahorrar a los neoyorquenos hasta $162,5 millones anuales.
Lectura completa en theguardian.com