Fracasan las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para un acuerdo de alto el fuego y cooperación nuclear
Durante la noche del sábado 23 de mayo de 2026, se registró un importante despliegue de seguridad en las inmediaciones de la Casa Blanca, en Washington D.C., luego de que periodistas en la zona reportaran haber escuchado múltiples detonaciones.
Según testigos citados por medios como CBS News, se habrían percibido alrededor de 20 disparos en las cercanías del jardín norte del complejo presidencial, lo que generó alarma inmediata entre el personal de prensa y seguridad presente en el lugar.
Los sonidos, de acuerdo con los reportes iniciales, habrían provenido de un sector próximo al Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower, una de las áreas administrativas clave del complejo gubernamental.
Tras los hechos, se activó un operativo de seguridad para asegurar el perímetro y evaluar el origen de las detonaciones, aunque hasta el momento de la publicación de la noticia no se habían confirmado detalles oficiales sobre el incidente ni posibles responsables.
Las autoridades no brindaron información inmediata sobre heridos o daños materiales, y la situación fue descrita como “en desarrollo” por los medios presentes.
El episodio generó atención internacional debido a la sensibilidad del lugar involucrado, uno de los centros de poder político más importantes de Estados Unidos.
Mientras se investigan los hechos, se espera que en las próximas horas las fuerzas de seguridad y voceros oficiales brinden aclaraciones sobre lo ocurrido y determinen si se trató de un ataque, un incidente aislado o un error de percepción sonora.
Lectura completa en perfil.com