Irán reafirma su control sobre el Estrecho de Ormuz y advierte que responderá a cualquier intervención militar extranjera
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, salió este domingo al paso de las críticas surgidas incluso dentro del Partido Republicano por el preacuerdo que su administración negocia con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y avanzar hacia una pausa en el conflicto entre ambos países.
A través de una publicación en Truth Social, Trump aseguró que cualquier acuerdo que firme será “bueno y apropiado”, diferenciándolo del pacto nuclear impulsado en 2015 durante el gobierno de Barack Obama, al que volvió a señalar de haber beneficiado económicamente a Teherán.
De acuerdo con filtraciones divulgadas por medios estadounidenses como Axios y The New York Times, Washington y Teherán estarían cerca de concretar un entendimiento que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz, el alivio de sanciones económicas contra Irán, el desbloqueo de fondos iraníes y una tregua de 60 días para continuar negociando un nuevo acuerdo nuclear.Las posibles concesiones provocaron fuertes cuestionamientos entre figuras republicanas.
El senador Ted Cruz advirtió que el pacto podría fortalecer al régimen iraní y permitirle avanzar en el enriquecimiento de uranio y el desarrollo de armas nucleares.
Roger Wicker también calificó el posible acuerdo como un “desastre”, mientras que el exsecretario de Estado Mike Pompeo aseguró que el borrador se parece demasiado al acuerdo firmado bajo la administración Obama.
Sin embargo, algunos sectores republicanos moderaron su postura luego de que Trump revelara conversaciones paralelas para impulsar la normalización de relaciones entre Israel y Arabia Saudí.
El senador Lindsey Graham indicó que, de concretarse ese escenario, el acuerdo podría convertirse en uno de los más importantes en la historia reciente de Oriente Medio.