El Kennedy Center elimina la referencia a Trump tras una orden de un juez federal
Durante la última semana, Donald Trump ha vivido un periodo especialmente complejo en su segundo mandato.Las encuestas reflejan un nivel de aprobación general del 37%, con un 62% de desaprobación, y entre los republicanos la aprobación de su gestión económica ha caído del 78% al 63%.
Este clima ha permitido a los demócratas intensificar su estrategia, vinculando la guerra en Irán, la economía, la inmigración y el uso del aparato estatal en una narrativa de gobierno desbordado.
En el Congreso, varios legisladores republicanos se han desmarcado de las prioridades de Trump, incluyendo limitaciones a la acción militar en Irán, con una resolución aprobada con cuatro votos republicanos junto a los demócratas.
Además, los tribunales han intervenido en políticas migratorias y acuerdos administrativos, como la demanda de Trump contra el IRS, generando nuevos frentes de desgaste presidencial.
Organizaciones civiles y medios de comunicación destacan la fragmentación de la resistencia, que ya no es solo testimonial, sino que tiene efectos concretos en la política interna y la capacidad de Trump de gobernar por lealtades dentro de su partido.Este contexto condiciona la percepción pública y la estrategia de cara a las elecciones de mitad de mandato.
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