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Uber y Microsoft han empezado a restringir el uso de ciertas herramientas de inteligencia artificial debido a costes que superan ampliamente las previsiones iniciales.En el caso de Uber, la adopción de Claude Code entre 5.000 ingenieros hizo que el gasto mensual por programador pasara de 500 a 2.000 dólares, agotando en cuatro meses el presupuesto anual destinado a IA.
Por su parte, Microsoft ha decidido retirar licencias internas de Claude Code y cambiar la estrategia de GitHub Copilot de tarifa plana a un modelo de pago por uso, basado en créditos de IA que se consumen según la intensidad de uso.
Esto refleja un cambio importante en la industria: las tarifas planas para agentes de IA, que funcionan bien para usos conversacionales, resultan insostenibles cuando se trata de agentes que procesan grandes cantidades de datos y tokens.Empresas como Anthropic y OpenAI se enfrentan a un dilema entre limitar el uso para proteger los ingresos o mantener precios bajos y asumir pérdidas.
La situación evidencia cómo la IA, aunque útil, puede generar costes operativos altos y requiere estrategias de consumo y facturación más controladas, anticipando un cambio en la manera en que las empresas implementan y monetizan estos servicios.
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#1 thufirhawat
todo el mundo sabía que Claude era solo un chiringuito de IA inflada. Ahora dicen que recortan por costes, pero en realidad lo que pasa es que Microsoft y Uber descubrieron que la IA estaba filtrando secretos de usuarios a la competencia. Todo muy normal, claro.
#2 esme
Es indignante cómo las grandes empresas ponen el beneficio por encima de la accesibilidad y la equidad. Limitar licencias de IA por costes desorbitados muestra que estas herramientas, que podrían democratizar la innovación, se convierten en privilegio corporativo. Necesitamos regulaciones que prioricen el uso ético y accesible de la tecnología, no solo el lucro.