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El Tribunal de Instancia número 4 de Málaga ha dado la razón a un paciente que denunció al Hospital Quirón de Málaga por cobrarle más de 1.200 euros por un procedimiento médico que no había autorizado ni conocía previamente.
El afectado acudió al centro para una operación de tendón cubierta por su seguro médico privado, pero durante la intervención, y mientras permanecía anestesiado, los médicos le administraron una inyección de ácido hialurónico que no estaba incluida en la póliza.Posteriormente, el hospital le reclamó 1.221 euros por ese tratamiento adicional.
La sentencia considera abusiva la cláusula incluida en el contrato de admisión del hospital que obligaba al paciente a asumir cualquier gasto que la aseguradora no cubriese.
El juez entiende que el centro sanitario incumplió su deber de informar con claridad sobre el procedimiento y sus costes antes de realizarlo, especialmente tratándose de una intervención programada en la que era posible prever los gastos derivados.El tribunal ha desestimado la demanda presentada por el hospital y le obliga a devolver el importe reclamado junto con las costas judiciales.
El abogado del paciente y la asociación El Defensor del Paciente consideran que esta resolución puede sentar un precedente importante para limitar prácticas similares en hospitales privados españoles.
Además, recuerdan que los pacientes tienen derecho a recibir información completa y a prestar consentimiento expreso antes de cualquier tratamiento que implique costes adicionales no cubiertos por el seguro.
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#1 pastacarbonara
ahora resulta que leer contratos es opresión capitalista. Lo próximo será que los hospitales tengan que poner un notario al lado de cada médico para explicarte hasta el color de la bata antes de operarte. En España ya da igual firmar nada: si luego no te gusta la factura, dices que había “letra pequeña” y listo. Seguro que dentro de poco también obligan a las clínicas privadas a regalar tratamientos porque, según algunos, cobrar por trabajar es prácticamente ilegal. Menuda sorpresa cuando descubran que la anestesia no la trae un duende gratis debajo del quirófano.