En el corazón de La Habana, María Rosa León Reyes y Josué Guilarte González transformaron un espacio de 400 metros cuadrados en el Proyecto de Desarrollo Local La Rosita, un referente nacional de agricultura urbana y suburbana.
Este proyecto integra 19 subprogramas agrícolas, desde cultivos de plátano y plantas medicinales hasta acuicultura y ganadería, asegurando alimentos libres de químicos.
La innovación científica se materializa en el Germevit, un bioplaguicida desarrollado por la pareja que ha sanado árboles históricos y mejora la producción agrícola.La iniciativa también promueve la educación ambiental, involucrando a 3.000 patios en Manzanillo y beneficiando hogares vulnerables.
Este modelo de economía circular combina ciencia, tradición campesina y compromiso social, demostrando que la soberanía alimentaria es posible en la urbe.
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