El Gobierno avanza en la reforma electoral y negocia la suspensión de las PASO con los gobernadores
La política provincial argentina atraviesa un período de fuerte inestabilidad marcado por la aparición de conflictos internos, rupturas partidarias y reacomodamientos de cara a las elecciones de 2027.
En varias provincias, los oficialismos enfrentan fugas de aliados clave, disputas de liderazgo y un escenario económico y social que agrava las tensiones existentes.
En Misiones, la fractura del espacio rovirista refleja un quiebre entre el gobernador Hugo Passalacqua y su histórico mentor político, Carlos Rovira, lo que reconfigura el mapa local y abre la puerta a nuevos acuerdos con sectores del peronismo y otros espacios.
En Santa Cruz, el gobernador Claudio Vidal lidia con la salida de figuras relevantes de su coalición, además de conflictos sociales y sindicales, mientras la oposición peronista busca consolidar una candidatura unificada.En Tucumán, las tensiones entre Osvaldo Jaldo y Juan Manzur anticipan una disputa interna que podría fragmentar al peronismo local.
Situaciones similares se repiten en La Pampa y San Luis, donde gobernadores enfrentan desafíos tanto internos como externos, con figuras históricas del poder provincial reconfigurando alianzas o preparando regresos.
Paralelamente, La Libertad Avanza aparece como un actor en expansión, buscando capitalizar el desgaste de los oficialismos provinciales para disputar gobernaciones en el próximo ciclo electoral.
El conjunto de estos procesos refleja un escenario de alta fragmentación política, donde la gobernabilidad provincial se vuelve más compleja y las definiciones electorales se adelantan en el calendario político argentino.