Díaz-Canel vuelve a prometer autosuficiencia arrocera pese a la caída de la producción nacional
La situación energética en Cuba atraviesa un momento extremadamente crítico debido a la falta de suministro de petróleo importado.Según el economista Elías Amor, la isla se encuentra en un escenario de alta vulnerabilidad tras el agotamiento de una reciente donación de crudo ruso, sin que existan señales claras de nuevos envíos que puedan aliviar la escasez.
Esta falta de combustible ya se refleja en la vida cotidiana del país, con reportes de ausencia de gasolina, diésel y queroseno, afectando tanto el transporte terrestre como el aéreo.
El impacto ha sido inmediato en sectores estratégicos como la aviación, donde varias aerolíneas han reducido operaciones por la insuficiencia de combustible de aviación.
Asimismo, el sistema eléctrico cubano enfrenta un déficit significativo en horarios de alta demanda, lo que agrava los apagones y la paralización de actividades productivas.
Amor señala que la producción nacional de petróleo no es suficiente para cubrir las necesidades de movilidad, ya que no puede ser refinada adecuadamente para gasolina o diésel, lo que obliga al país a depender de importaciones.
El análisis del economista también apunta a factores estructurales de largo plazo, destacando la dependencia histórica de Cuba de subsidios externos, primero de la Unión Soviética y luego de Venezuela.
Además, subraya las dificultades del país para acceder a financiamiento internacional debido a su historial de impagos y disputas legales con fondos de inversión.Esto limita su capacidad de comprar petróleo en el mercado global.
En este contexto, Elías Amor sostiene que la crisis actual no es coyuntural, sino estructural, y advierte que el país enfrenta serias limitaciones para sostener su funcionamiento económico sin apoyo externo sostenido.