La investigación sobre presuntos sobornos vinculados a Alberto González Amador sigue bloqueada mientras la UCO espera autorización judicial
El ejército estadounidense está revisando y actualizando planes de contingencia para la ejecución de reclusos militares condenados a muerte, un procedimiento que no se realiza desde 1961.
Estos planes dependen de la aprobación presidencial, actualmente vinculada a la administración de Donald Trump, y contemplan el traslado de cuatro internos desde Fort Leavenworth, Kansas, hasta el centro de ejecución federal en Terre Haute, Indiana.
La portavoz del ejército ha aclarado que estas acciones forman parte de simulacros y ejercicios de preparación que se realizan periódicamente desde hace dos décadas, y no constituyen órdenes activas de ejecución.
Los documentos internos detallan los procedimientos operativos, la coordinación entre unidades militares y prisiones, protocolos de seguridad, comunicación pública y posibles métodos de ejecución, como el pelotón de fusilamiento, la electrocución o la asfixia con gas.La medida refleja la atención renovada sobre la pena de muerte en EE.UU.
, tras la reanudación de ejecuciones federales en los últimos años bajo la administración de Trump, y supone un cambio significativo en la política de ejecución dentro del ejército, que llevaba más de medio siglo sin aplicar esta medida.
La investigación sobre presuntos sobornos vinculados a Alberto González Amador sigue bloqueada mientras la UCO espera autorización judicial
Jesús Maraña analiza la evolución profesional de los jueces que investigaron casos del PP
La UCO investiga movimientos vinculados al ‘caso Leire’ durante los días de reflexión de Pedro Sánchez