Fallas en equipos de hemodiálisis afectan a 60 pacientes renales en el Hospital Dr. Darío Vivas de Guárico
La crisis sanitaria en Venezuela ha provocado la salida masiva de enfermeras y personal de salud del país, generando un déficit crítico en hospitales y centros de atención médica.
María Herrera, una enfermera originaria del Táchira, relata cómo la inseguridad, los bajos salarios y el agotamiento emocional la llevaron a migrar a Colombia en 2019, buscando mejores condiciones de vida.
Sin embargo, al intentar regresar al país tras varios años, se encontró con que su reincorporación al sistema público estaba llena de obstáculos administrativos y falta de reconocimiento de sus derechos laborales.
A pesar de contar con un expediente limpio y sin sanciones, las instituciones le negaron la contratación, reflejando una falta de sensibilidad institucional hacia los trabajadores migrantes forzados por la crisis económica y social.
Expertos y gremios señalan que la migración del personal sanitario sigue siendo impulsada por las condiciones laborales precarias, la inseguridad y los salarios insuficientes.
La Federación de Colegios de Enfermería estima un déficit de entre 60 % y 70 % en los hospitales del país, mientras la Organización Panamericana de la Salud advierte que estas brechas afectan la capacidad de respuesta del sistema de salud.La contratación de médicos extranjeros en Caracas ha generado críticas por no priorizar la mejora de las condiciones del personal nacional.
Sin políticas profundas que protejan y dignifiquen al talento humano venezolano, el retorno efectivo de los profesionales de la salud sigue siendo un desafío crítico para el país.
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