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Un informe del Laboratorio de Conversación Pública del Centro Democracia y Opinión Pública (CDOP) de la Universidad Central analiza el crecimiento del humor negro en las redes sociales y cómo este fenómeno se ha transformado en una forma dominante de interacción digital.
Según el octavo reporte de Corrientes Subterráneas, este tipo de humor ya no es marginal, sino que forma parte central de la conversación online, especialmente a través de memes que abordan temas sensibles como la muerte, enfermedades, tragedias, política, género, orientación sexual, nacionalidad, discapacidad, edad y clase social.
El estudio plantea que el humor negro cumple múltiples funciones sociales: puede servir como una vía para procesar conflictos, expresar malestar social, desafiar normas culturales e incluso disputar poder simbólico dentro de la sociedad.
Investigadores como Axel Callís destacan que el análisis se centra en conversaciones digitales que emergen desde espacios menos visibles de internet, pero que terminan influyendo en tendencias socioculturales más amplias.
Por su parte, Consuelo Calderón señala que este fenómeno refleja tensiones profundas en la sociedad actual, ya que puede funcionar tanto como un mecanismo de alivio emocional como una herramienta de dominación simbólica.
Además, el informe enfatiza el rol de las plataformas digitales y sus algoritmos, que amplifican la circulación de este tipo de contenidos a una escala sin precedentes.
Finalmente, el estudio advierte que no existe una definición única ni consensuada de humor negro, y que sus límites se construyen constantemente en la interacción entre usuarios, creadores de contenido y audiencias, evidenciando un debate cultural abierto sobre libertad de expresión, ofensa y cambio social.
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