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Bajo la plaza del ayuntamiento de Heerlen, en los Países Bajos, arqueólogos han descubierto una pequeña lámina de plomo de época romana que ha despertado un gran interés entre los especialistas.
Se trata de una defixio, una conocida “tablilla de maldición” utilizada en el mundo antiguo para invocar fuerzas sobrenaturales con el fin de perjudicar o inmovilizar a otras personas.El hallazgo, datado en el siglo II d.C., procede del antiguo asentamiento de Coriovallum, sobre el que se asienta la actual ciudad.Lo que hace excepcional esta pieza no es solo su estado de conservación o su tipología, sino el idioma en el que está escrita.
A diferencia de otras tablillas del norte del Imperio romano, habitualmente redactadas en latín, esta está completamente escrita en griego antiguo e incorpora fórmulas de inspiración egipcia, lo que sugiere un entorno cultural mucho más complejo y conectado de lo esperado en esta región fronteriza.
El análisis mediante técnicas de imagen avanzada ha permitido identificar invocaciones a divinidades del inframundo, signos mágicos y una lista de nombres de cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, posiblemente esclavos.Su interpretación sigue abierta: podrían ser víctimas del conjuro o los propios solicitantes del mismo.
El hallazgo se contextualiza en una ciudad romana activa y diversa, con infraestructuras, termas y restos arqueológicos que evidencian una vida cotidiana estructurada.
La tablilla refleja el lado más íntimo y oscuro del mundo romano, donde magia, religión y superstición se entrelazaban como formas de afrontar conflictos personales y sociales.
Lectura completa en El Reto Histórico
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