La combinación de la ola de frío y el aumento del precio del gas pone en riesgo la producción industrial en Argentina
La nota aborda la situación del sistema energético en Argentina, donde la falta de avance en la extensión del Gasoducto Néstor Kirchner ha generado un déficit en la capacidad de transporte de gas natural hacia los principales centros industriales.
Según el artículo, esta omisión en la ejecución de obras de infraestructura energética obliga al país a recurrir a la importación de gas natural licuado (GNL) para cubrir la demanda interna, especialmente en sectores productivos que requieren un suministro estable y continuo.
El impacto se siente principalmente en la industria, donde talleres y plantas fabriles enfrentan dificultades operativas debido a la insuficiencia del suministro.
La situación se vincula a decisiones de política pública que habrían postergado inversiones clave en transporte energético, generando dependencia de importaciones más costosas y menos previsibles.
El texto también plantea que esta falta de planificación en infraestructura estratégica tiene consecuencias económicas más amplias, al aumentar los costos de producción y afectar la competitividad industrial.
En este contexto, el gasoducto aparece como una obra central para garantizar el autoabastecimiento energético, cuya demora profundiza tensiones en el sector productivo y obliga al Estado a compensar con compras externas de gas.